Por qué cantar?

La música ha acompañado al ser humano en su tránsito por esta Tierra desde los albores de la existencia. Todas las culturas, antiguas y actuales, utilizan la melodía y el ritmo como elementos fundamentales en sus celebraciones y rituales. 

Sabemos que la música tiene un profundo poder transformador y, cuando esta música proviene de tu propio canto, el efecto se magnifica y su sentido cobra profundidad: es tu propia voz la que te toca, desde dentro y desde fuera, en toda tu dimensión

La música provoca cambios profundos en nuestro cuerpo y mente. Su vibración danza en nuestras células despejando espacios, liberando tensiones, generando bienestar. Es un hecho comprobado científicamente que cantar modifica el cerebro, sobre todo el lóbulo temporal derecho, que produce liberación de endorfinas, lo que se traduce en sensaciones profundas de felicidad, unión y amor. Estas hormonas también tienen un papel crucial en la mejora de la neuroplasticidad del cerebro y en el fortalecimiento del sistema inmunológico, la reducción del estrés, el equilibrio de la energía y el fortalecimiento de la autoestima. 

Todos podemos recuperar el placer del canto. No hace falta ser músicos ni tener una voz privilegiada para poder disfrutar de la experiencia y de los beneficios de cantar. Cantar es parte de nuestra naturaleza, sólo hemos de despertar el vínculo natural de nuestra voz con nuestro cuerpo y alma, y animarnos a dejar fluir su autenticidad en libertad.